Sodalicio de Vida Cristiana - Ecuador Sodalitium Christianae Vitae
Miércoles, 10 de
marzo de 2010
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Juan Pablo II
Discurso de S.S. Juan Pablo II, en la Ciudad del Vaticano, el 6 de diciembre de 1999, con motivo de la I Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana
Queridos hermanos y hermanas, miembros del Movimiento y del Sodalicio de Vida Cristiana:
Nacido en tierras peruanas en mil novecientos ochenta y cinco con una proyección eminentemente evangelizadora, el Movimiento de Vida Cristiana se ha extendido ya por numerosos países americanos y traspasado también los confines del Continente, englobando, además del Sodalicio, otros grupos y asociaciones comprometidas, desde las diversas vocaciones y estados de vida, en proclamar a Cristo como salvador del género humano.
Ante la inminencia del Gran Jubileo, os aliento a preparar vuestros corazones para recibir la misericordia de Dios y favorecer un espíritu de vida cristiana coherente y profunda en vuestros ambientes y actividades apostólicas. Haced que en la formación de la juventud el espíritu de iniciativa se aúne con la fidelidad al Evangelio, que la cultura se abra al sentido de la trascendencia y la pobreza, en todas sus manifestaciones, reciba de la caridad y solidaridad efectiva un rayo de esperanza. De este modo seréis verdaderos artesanos de reconciliación en el mundo actual.
Luis Andrés Rivadeneira, conoció a su esposa en el Movimiento de Vida Cristiana, ahora, padre de 5 niños, cuenta su testimonio.
"...hasta que conocí que existían los Sodálites Adherentes (Matrimonios Sodálites), una vocación especial dentro de la Iglesia y que ésta era para mí..."
Su excelencia Mons. Antonio Arregui, Arzobispo de Santiago de Guayaquil, durante la homilía en el aniversario del Sodalicio de Vida Cristiana, 8 de diciembre de 2005
«Para responder a este llamado de ser santos e inmaculados en el amor no solo contamos con la gracia de Dios, sino con la protección y abrigo de la iglesia; pero sin olvidar que es cada uno el que tiene que responder a esta invitación. Dentro de ella nacen las familias espirituales como el Sodalicio, que es un camino de santificación...»